martes 20 de enero de 2009

Bienvenido Obama


El ejemplo de Barack Obama reconcilia a los EEUU con el mundo. No se trata de una alianza incondicional, ni de una alianza permanente. Se trata apenas de un estado de animo que desde hoy cesara lentamente hasta convertirse en escepticismo. En su discurso inaugural Barack Obama ha dicho con razón que los EE UU pese a las dificultades ha tenido siempre el coraje para reponerse. No miente un ápice cuando dice eso, como tampoco lo hace cuando describe la magnitud de la crisis y los retos que le esperan. Pero en esa dificultad consiste justamente la dimensión histórica de su elección. No se trata sólo de la anécdota de un negro elegido presidente de la nación más poderosa del mundo, sino del momento en que este negro acomete, además, una responsabilidad tan grande. El discurso de Barack Obama ha sido brillante. Ha durado poco menos de 20 minutos y en él ha delineado los retos que le esperan en los próximos 4 años. Ha sido elocuente para describir la crisis de los EEUU. Ha hablado de los millones de puestos de trabajo que se han perdido, de las empresas que han quebrado, de la recesión económica, de la guerra en Irak. Pero ha hablado también de esperanza, de unidad, de trabajo duro. La primera tarea que tendrá que afrontar Barack Obama, sin embargo, poco tiene ver con la economía de su país. Antes que eso deberá devolver la confianza en la política, en que cualquier cosa que haga su gobierno estará guiada por la ética. No se trata entonces sólo de palabras, sino del peso, a veces, titanico que estas palabras tienen en la historia. A fin de cuentas que es sino la política.


Más información:


Carlos Fuentes: Bienvenido, señor Obama
Norman Ornstein: Mr. Bush gentlemanly good bye
Editorial de NYT: Government´s promise
Eugenio Zaffaroni: El presidente negro

0 comentarios: